Umbracle. The Village Voice. 1972

Por segundo año consecutivo, el filme más audaz que he visto en Cannes ha sido el trabajo de Pere Portabella. Umbracle (1972), una declaración polifacética de desesperación política frente a la España franquista que se presenta bajo una apariencia mucho mas ambiciosa, indefinida y difícil de clasificar que la expuesta en el filme Vampir-Cuaducuc (1970) del año pasado. El imaginario espectral y espeluznante de Vampir-Cuadecuc -imágenes ligeramente sobreexpuestas con tonos blancos y grises sangrantes, cuya luz casi parece proceder de otra era o de otro planeta- pervive, en parte, en el nuevo filme, cuando Christopher Lee realiza viajes alucinantes por Barcelona o visita museos de pájaros disecados en jaulas de cristal.


La evolución seguida por Portabella en sus tres obras; desde Nocturn 29 (1968) hasta llegar a Vampir-Cuadecuc (1970) y Umbracle revela el nacimiento y las cualidades de uno de los estilos más personales del cine actual. ¿Cómo podemos clasificar estos filmes? "Son películas de terror, declaraciones políticas, estudios formales de la relación entre sonido e imagen, homenajes al cine mudo, ensoñaciones personales o retratos lacónicos de la España contemporánea? Hasta cierto punto, cada una de las obras de Portabella es un compendio de todo ello... Umbracle, por su parte, es el film de Portabella más conmovedor y más conseguido hasta la fecha. En él hallamos una síntesis de los mejores logros de sus producciones anteriores, ya que a la libertad y la variedad de Nocturn 29 (del que este filme es, en muchos aspectos un remake de mayor calidad) se le une el rigor y la simplicidad de Vampir-Cuadecuc.


Incluso siendo Umbracle el más provocador de sus filmes, también es el que mejor admite el análisis y la paráfrasis. La dicotomía ingeniosa y la dialéctica entre el sonido y la imagen en Vampir-Cuadecuc va más allá, hasta convertirse en un golpe agresivo a las expectativas narrativas del inconsciente del/la espectador/a. La rutina infinita de las mujeres y de la música parece suspendida y muestra una enorme analogía con la España contemporánea. El esfuerzo de Portabella por salir de este círculo vicioso deviene el ímpetu que se vislumbra detrás de las energías impulsoras y torturadas del filme.

Autor:Jonathan Rosenbaum
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